Hola, ¿listo para una nueva clase de baile? Recuerda que seguimos aprendiendo pasos sencillos con el objetivo de luego unirlos y crear nuestra primera coreografía. Hoy vamos a poner en forma esas piernas con un paso muy divertido que yo lo llamo "las rodillas locas". Enseguida comprenderás por qué.
¿Ropa cómoda y buena música? Ok, pues empezamos. En primer lugar nos ponemos rectos, con los brazos estirados a los costados. Flexionamos ligeramente hacia dentro la rodilla derecha y balanceamos un poco el cuerpo hacia ese lado. Hasta aquí es fácil, ¿no?
Vale, pues tienes que conseguir que la flexión de la rodilla derecha se pase a la izquierda (como si se pasara la corriente entre ellas). Estiramos de golpe la pierna derecha para impulsar el cuerpo hacia la pierna izquierda, que la dejarás un poco flexionada tal y como muestra la imagen. En realidad, se trata de balancear el cuerpo de un lado a otro con cierto ritmo. Para ello, te aconsejo que te acompañes con un movimiento de los brazos similar al que harías si estuvieses corriendo.
Recuperamos la postura inicial y dejamos que se nos vuelva "loca" la rodilla izquierda. Flexionamos un poco hacia el interior, cargamos el peso del cuerpo sobre ella, tomamos fuerza y...
... rápido para el otro lado, cambiando por completo el balanceo del cuerpo, llevando el peso sobre la pierna derecha (que la tenemos que doblar un poco) y marcando el ritmo con los brazos. Debes exagerar un poco el movimiento, como si te fueras a ir con todas tus fuerzas hacia un lado y luego hacia el otro.
¿Te va saliendo? Bueno, quizá lo entiendas mejor con este vídeo. ¡Venga, a practicar! Tienes que lograr que te salga muy bien porque pronto incluiremos el paso de "las rodillas locas" en nuestra primera coreografía.

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