Ya tenemos muy cerquita las Navidades. ¡Qué bien! Tiempo para leer, para jugar, para comer turrón... ¿Hay algo mejor que la Navidad? Pues para crear ambiente, tenemos que empezar a decorar un poco nuestra habitación, ¿no te parece? Y existe una manualidad muy sencilla que queda genial: el cono navideño.
Tomamos una de las dos mitades y la doblamos para conseguir la forma de cono. Hay que pegarla con un poco de pegamento para que el cono se mantenga. Mientras se seca, recortamos un trozo de tela blanca para hacer la barba y el pelo.
También recortamos otro trocito de tela blanca para hacer la bola de la capucha. Recortamos una cara de papel y la pegamos sobre la barba. Sobre la cara le dibujamos los ojos, las mejillas y la boca. Después, lo pegamos todo sobre el cono.
Utilizando papel de colores o cartulina dibujamos y recortamos los brazos, las manos, las piernas y las botas. Pegamos las manos en los brazos y las botas en las piernas. Decoramos las piernas con pequeñas tiras de papel.
Pegamos los brazos sobre el cono y las piernas por dentro, bajo la parte delantera. Hacemos un lazo con un hilo y lo pegamos por detrás con cinta adhesiva o celo. ¡¡Ya tenemos nuestro primer cono navideño!!
Ahora puedes hacer otros conos: un ángel, un árbol de navidad, un muñeco de nieve.... Y a decorar tu habitación y, si te animas, toda la casa. ¡Ay, qué bien! ¡Ya huele a Navidad!
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