Un buen amigo de Tu Círculo siempre se está quejando de que le gustaría mucho hacer un cómic. El problema que tiene es que no se ve capaz de dibujar un mismo personaje que le salga igual en todas las viñetas. Entonces le dijimos: ¿Y porque no creas un muñeco dactilar? ¿Cómo? ¿Que tú tampoco sabes de qué estamos hablando? Pues eso no puede ser.
Los muñecos dactilares son los más fáciles y divertidos de dibujar. Verás, basta con que viertas un poco de pintura en un plato viejo o, si tienes, en un plato de plástico de esos de usar y tirar. Mojas en la pintura la parte de la huella dactilar del dedo gordo. A ver, no nos liemos. Aquí está tu dedo gordo, ¿vale? Por un lado está la uña y por el otro la parte de la huella dactilar. ¿Sí? Pues esa es la que tienes que meter en la pintura. Luego, pones el dedo sobre un papel. Así se imprime tu huella dactilar.
Una vez que tienes tu huella dactilar sobre el papel sólo falta que con un lápiz o un rotulador dibujes las características de cada personaje. Le puedes poner, por ejemplo, brazos y piernas. Puedes también dibujarles las expresiones que quieras, ponerle melena, bigote, trenzas, según te apetezca. Pero, sea como sea tu personaje, te resultará facilísimo repetirlo tantas veces quieras. Así que, si estás pensando en hacer un cómic, ahora ya no tienes excusa.
Y, por cierto, nos podrías enviar alguno de tus muñecos dactilares por email, ¿no? Ya sabes que nos puedes encontrar en tucirculo@tucirculo.es. ¡Y no olvides indicar tu número de lector!
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