Los anuncios en la televisión son la primera señal de que la Navidad se acerca. Anuncios de juguetes, de coches, de perfumes, de turrones y de todo lo que uno se pueda imaginar. Hay a quien le encanta la publicidad, aprenderse las canciones de los anuncios o sus frases comerciales. Otros, los odian y a la que empiezan los anuncios se lanzan sobre el mando de la tele para cambiar de canal.

Hay tardes en que Ed y yo nos sentamos a ver un rato la televisión, alguna serie que nos guste, y terminamos viendo más anuncios que otra cosa. Sobre todo ahora que se acerca la Navidad. Los anuncios parece que se multiplican. Sí, es verdad que hay algunos anuncios divertidos, que son como pequeñas películas. Mira, por ejemplo, este que te enseñamos a continuación. Es una forma de lo más original para demostrarnos las ventajas de viajar en grupo y, por tanto, de animarnos a ir en transporte público.

Pero la mayoría de los anuncios no son tan gracioso. Hay algunos que, al contrario, son horrorosos. Por lo general, Ed les tiene mucha manía. Sobre todo los de las muñecas. Dicen que son un espanto. Yo creo que tampoco es para tanto. Pero él, en cuanto le ponen un anuncio de muñecas, cambia de color.

¿Tú tienes algún anuncio favorito? O, al contrario, ¿odias alguno? Haznos un comentario y comparte tus gustos con los demás socios de Tu Círculo. Seguro que resulta una experiencia interesante.