¿A quién  no le gusta un buen cuento antes de dormir? En realidad, da igual si lo protagoniza un elefante, un gnomo o una princesa. Lo importante es poder meterse en la cama oyendo una historia bien sugerente, que te ayude a cerrar los ojos y a tener sueños increíbles. Y eso es precisamente lo que te propone este fantástico libro: Cuentos bonitos para quedarse fritos.

Érase una vez un padre cansado o una madre agotada,
y un niño (o más de uno) con la batería cargada.
Llegó la hora de ir a dormir,
pero el niño, o la niña, dijo: «A mí, plin».

-¿Y si te leo un cuento?

-¿Un cuento bonito?

-Un cuento bonito para quedarte frito.

Y eso pasó: risas, letras y mimos,
y, junto a un oso, se duerme el niño.
(Perdón, no es un oso. Es un papá que también cayó frito.
¡Y ronca muy fuerte! ¡Que alguien lo saque de aquí!)

Cuentos con muchas emociones

Cuentos bonitos para quedarse fritos es un libro repleto de maravillosas historias creadas por la escritora Begoña Oro. Sean más realistas o más fantásticas, todas las historias nos ayudan a entender mejor nuestras propias emociones: la tristeza, el aburrimiento, el optimismo… Pero, además,  cada historia cuenta con maravillosas ilustraciones creadas por la dibujante Sonia González, más conocida como Cuchu.

Cuentos bonitos para quedarse fritos