Nuestros dientes exigen atención y cuidado desde que somos bien pequeños. Son una parte esencial de nuestro cuerpo y merecen que los tratemos bien. Eso quiere decir que hay que limpiarse los dientes después de cada comida, que no debemos pasarnos con las chuches y que hay que visitar al dentista con cierta frecuencia para que vea si todos nuestros dientes están en forma. Eso está más que claro. Pero hay algo que no suelen contarnos y que vamos a examinar hoy. Se trata de lo siguiente: ¿cómo sabemos cuándo hay que salir corriendo del dentista? Ya, ya, por suerte no es lo habitual. Casi el 100% de los dentistas de nuestro país son extraordinarios especialistas. Pero ¿y si tenemos la mala pata de ir a dar con uno que es un «patata»? ¿Cómo nos daremos cuenta? Sigue estos consejos y podrás dormir tranquilo.

Primer consejo: desconfía si el dentista se te sube a la barriga

Dentista demonioPongamos por caso que tienes un diente de leche que no se quiere caer. El dentista te dirá que hay que extraerlo para dejar que el diente que está detrás pueda salir y crecer con normalidad. Hasta aquí, todo correcto. ¿Cuándo hay que empezar a sospechar? Vale, imagina que el dentista te sujeta el diente con uno de sus aparatos y empieza a dar tironcillos. Como seguro que antes te habrá puesto un poco de anestesia, no notarás gran cosa. Pero si ves que, para hacer fuerza, el dentista se sube sobre tu barriga y se impulsa hacia atrás como si quisiera levantar la vela de un windsurf, desde aquí te ofrecemos un consejo: sal de ahí tan rápido como puedas porque ese dentista no tiene ni idea de lo que es sacar un diente.

Dentista demonioSegundo consejo: cuidado con el «lanzamiento» de ayudante

Otra situación que te debe hacer encender todas las alarmas de inmediato es la siguiente: imagina que el diente se resiste a salir y tu dentista te pide que te esperes un momento. Tú te quedas tan pancho, ahí sentado, quizá leyendo uno de los libros infantiles recomendados de Tu Círculo. Al rato regresa el dentista acompañado por su gruesa ayudante. Ves que te atan el extremo de un hilo a tu diente. El otro extremo, rodea la oronda cintura de la ayudante que, muy diligente, se aproxima a la ventana y se lanza a lo bomba, como haces tú en la piscina. Bien, antes de que la veas saltar, quítate el hilo del diente y con la agilidad de un guerrero ninja sal tan pronto como puedas de la consulta.

Tercer consejo: si el dentista pide ayuda, malo

Dentista demonioTambién puede ocurrir que el dentista, al ver que tu diente se resiste a salir, se dirija a la sala de espera y pida ayuda. Verás entonces cómo entra seguido de tus padres, un señor con gafas que estaba esperando, dos chicas que habían ido a areglarse las muelas, y una anciana que pasaba las horas muertas leyendo las revistas de corazón. Si ves que el dentista les pide que se pongan detrás de él, como si fueran a bailar la conga, y les avisa de que cuando cuente hasta tres deberán empezar a tirar de él hacia atrás, mientras él tira a su vez de tu diente, no dudes ni un instante: mira a tus pies y diles que les quieres sobre todo cuando corren a toda velocidad.

¿Has oído hablar de la dentista demonio?

Dentista demonioPor suerte, estas situaciones no suelen darse en las consultas del dentista. De hecho, los dentistas tienen a su alcance medios para que consigas pasar por su consulta sin que te hagan nada de daño. Aunque existen casos raros… Por ejemplo, el que nos cuenta David Walliams en La increíble historia de la dentista demonio, un tronchante libro que ya puedes encontrar en Círculo. El autor de los grandes éxitos La increíble historia de la abuela gángster y La increíble historia del chico del millón, nos explica ahora la historia de Alfie, un niño que está traumatizado porque un día le arrancaron un diente que no tocaba. Desde entonces, el muchacho se prometió que no volvería jamás al dentista. Sin embargo, su peor pesadilla se ha hecho realidad: una nueva dentista ha llegado a la ciudad… ¡y ha ido a buscarle al colegio!

Si te quieres reír de verdad, no te pierdas La increíble historia de la dentista demonio. Comprenderás por qué David Walliams es el autor número 1 en Inglaterra y, lo que es más importante, te lo pasarás genial.

Todas las ilustraciones de esta entrada son obra del magnífico dibujante Tony Ross y pertenecen al libro La increíble historia de la dentista demonio.