¿Deportes de invierno o de verano? ¿Con qué te quedas? Ed y yo no logramos ponernos de acuerdo. Todo empezó el otro día: encontré mi bañador en un rincón del armario. Solo, triste, abandonado… Me dio mucha pena verlo y comprender que taradría muchos meses en volver a utilizarlo y en poder practicar de nuevo los deportes que tanto me gustan: la natación, jugar a las palas… Cuando le comenté mi tristeza a Ed, me miró con superioridad y me dijo: «No sé por qué te tienes que poner triste. Si son mucho más divertidos los deportes de invierno». ¡Y ahí empezó la discusión!

© 2012 Getty Images / Camilla StoddartSí, porque a mí que me digan lo que quieran, pero no hay nada mejor que poder practicar deporte en bañador. Ed insistía una y otra vez que no, que es mucho más divertido ir a esquiar, saltar con una tabla de snowboard o dejarse caer por una colina nevada con un trineo. Vale, es divertido. Lo reconozco. Pero ¿y saltar las olas? ¿Y hacer un poco de windsurf? ¿O navegar en una barquita? ¿Acaso no se lo pasa uno de miedo?

Ed se puso muy pesado. Y el caso es que yo no creo que sea porque de verdad se haya convertido en un fanático de los deportes de nieve. A mí me parece que el tema va por otro lado. Resulta que el pasado verano se me ocurrió proponerle que formáramos un equipo de natación sincronizada. Sí, de esos que hacen posturas dentro del agua. Lo pusimos de práctica en la playa. Y, al empezar a entrenar, no sé que la pasó a Ed que se puso boca abajo, dentro del agua, y no era capaz de darse la vuelta. Vamos, que se llevó un sofocón tremendo pensando que se iba a ahogar. Por supuesto, me culpó a mí diciendo que en el agua había que nadar y no hacer posturitas raras.

El caso es que, desde entonces, yo creo que no quiere saber nada de los deportes de verano. ¿Y tú qué prefieres? ¿Deportes de verano o deportes de invierno?