El juego de Ender es el título de una sorprendente novela de ciencia ficción escrita por Orson Scott Card. Ahora llega a los cines su adaptación, una película muy impactante, de esas que te mantienen pegado a la butaca de principio a fin. Sí, hay alienígenas, combates espaciales, escenas de acción y todo eso. Pero, sobre todo, hay un personaje que recordarás durante mucho tiempo: Ender Wiggin.

Bienvenido al terrible mundo de los insectores

© Eone FilmsEl juego de Ender narra la misma historia de la novela, aunque algo reducida. Tras sobrevivir a un devastador ataque de una temible raza alienígena conocida como los insectores, los habitantes de la Tierra han pasado años preparándose para su previsible regreso a base de criar a una nueva generación de niños superdotados a los que instruyen para la guerra. Los jóvenes más inteligentes y brillantes del planeta son reclutados para asistir a la Escuela de Batalla, una estación espacial en órbita, donde compiten por tener la oportunidad de convertirse en comandante de las Fuerzas Internacionales. Valiéndose de sofisticadas simulaciones por ordenador y de rigurosos ejercicios parecidos a juegos, se preparan sumidos en un ambiente de gran violencia e intensa competitividad, sabiendo que únicamente uno de ellos podrá dirigir a todos los demás.

A sus 12 años de edad, Ender Wiggin es un caso excepcional, incluso entre sus compañeros, ya de por sí extraordinarios. Su particular combinación de inteligencia, empatía y brillantez estratégica hacen que destaque en su clase y en la Sala de Batalla, un terreno de juego a gravedad cero, donde se disputan partidas de juegos futuristas con pistolas láser, que permiten poner a prueba las aptitudes físicas y estratégicas de los reclutas. Sin embargo, los singulares dones de Ender despiertan la envidia de sus compañeros, y el comandante de la escuela, el coronel Hyrum Graff, distancia deliberadamente a Ender de los demás niños para poner a punto sus propias habilidades de liderazgo.

Y hasta aquí podemos contar.

Un actor perfecto para Ender

© Eone FilmsCuando el director de la película, Gavin Hood, comenzó a preparar el rodaje, supo que su principal reto sería conseguir a un actor que pudiera dar vida a Ender. Los millones de fans de la novela original se habían imaginado al personaje de mil formas diferentes. Después de una larga búsqueda, el cineasta le confió este delicado papel al actor Asa Butterfield. Pese a su juventud, Asa ya se ha convertido en todo un experto a la hora de llevar personajes literarios a la pantalla. De hecho, las dos películas que le han hecho popular son adaptaciones literarias: La invención de Hugo y El niño con el pijama de rayas. Pero, sin duda alguna, va a ser El juego de Ender su éxito definitivo, ya que está fantástico en este papel.

En el reparto de la película le acompañan varios actores conocidos. Entre ellos, Harrison Ford, el inolvidable protagonista de la saga de películas de Indiana Jones, que en esta ocasión interpreta el papel del rudo coronel Graff.

Rodaje en la NASA

© Eone FilmsLa mayor parte de la acción de El juego de Ender se desarrolla en la Escuela de Alto Mando, donde el protagonista y sus colegas se entrenan en las maniobras de combate contra las fuerzas enemigas. Para ambientar este enorme espacio, los responsables de la película localizaron unos amplios almacenes de la NASA en Nueva Orleans que no estaban siendo utilizados y que enseguida se convirtieron en la base principal del rodaje. Además, eso permitió al equipo poder contar con el asesoramiento de algunos empleados de la NASA. Todos los chicos y los miembros del equipo pudieron realizar una visita a las instalaciones, donde calquiera podía formular preguntas sobre física y astrofísica. Por ejemplo, tuvieron ocasión de conocer a un astronauta y preguntarle cómo era la ingravidez.

Si quieres pasar un rato realmente emocionante, te la recomendamos: El juego de Ender.