Las pantallas de los cines se van a poner de lo más movidas los próximos días. ¿La razón? Pues que van a competir por conseguir espectadores dos producciones explosivas que nos van a llevar entre espías y terremotos: por un lado, Espías, una divertida comedia de acción sobre una mujer poco acostumbrada a la acción que se ve obligada a convertirse en una intrépida agente secreto; por otro, San Andrés, una película de ciencia ficción que nos pretende mostrar cómo serían los efectos del terremoto más devastador de la historia.

Espías

EspíasSusan Cooper es una modesta y regordeta analista de la CIA, la agencia de inteligencia de Estados Unidos. Ella se ha pasado la mayor parte de su vida dedicada a cuestiones de poco o ningún riesgo. Por eso, cuando dos legendarios agentes se ven envueltos en problemas, Susan se presenta voluntaria para emprender una misión encubierta en la que se tendrá que infiltrar en el mundo de un peligroso traficante de armas para evitar un desastre mundial. El problema es que Susan no está familiarizada con la vida de los agentes secretos de acción.

San Andrés

San AndresCuando la falla de San Andrés cede, desencadena un terremoto de magnitud 9 en California, lo que provoca un desastre de consecuencias trágicas. Ray, un piloto de helicóptero de búsqueda y rescate vive en primer persona lo ocurrido, al tratar de poner a salvo al mayor número posible de personas en la ciudad de Los Angeles. Cuando parece que lo peor ya ha pasado, decide trasladarse hasta San Francisco para ir en busca de su hija. Entonces descubre que lo peor del terremoto aún está por llegar.