Quizá lo hayas oído en alguna ocasión. Cuando alguien hace gala de tener buena memoria, se dice de él que «tiene memoria de elefante». ¿Por qué? Pues porque existe la creencia de que los elefantes tienen una excelente memoria. Pero… ¿esto es verdad o se trata de algún mito? Si quieres averiguar la respuesta, sigue leyendo.

ElefanteEl elefante nunca olvida

La legendaria memoria del elefante no es ningún mito, sino algo bien real. Los elefantes reconocen a viejos amigos tiempo después e identifican por su olor a unos 30 familiares. Van a tocar con la trompa el cráneo y los colmillos de los muertos y regresan al lugar como en señal de luto.

Muy sensibles

Muestran ternura y se preocupan cuando sus crías están tristes. Les gusta mucho jugar, lo que fortalece sus lazos sociales. Para saludarse entrelazan sus trompas, como si se dieran la mano o se abrazaran.

Un buen baño de barro

A los elefantes es habitual verlos revolcándose por el barro. ¿Es que acaso son un poco guarretes? No, en absoluto. Esto tiene su explicación. Aunque su piel tiene más de 2 cm de grosor, los elefantes se cubren de lodo para protegerse de las picaduras de los insectos y las quemaduras del sol.

Una pregunta sobre los elefantes

Hay quien asegura que los elefantes no necesitan teléfonos móviles porque son capaces de llamarse unos a otros desde distancias muy lejanas. Crees que esto es… ¿verdadero o falso?
Verdadero. Los elefantes son capaces de oír las llamadas de otros elefantes que están a una distancia de incluso 10 km. Son llamadas muy graves, a una frecuencia tan baja que los humanos no podemos oírlas, pero los elefantes las «oyen» a través de sus pies. 

¿Verdadero o falso?

Hay datos que escuchamos tantas veces que acabamos aceptándolos como verdades científicas. ¡Y no siempre es así! Con ¿Verdadero o falso? podrás distinguir entre las curiosidades increíbles (pero ciertas) y la pura leyenda: a partir de ahora, nadie se podrá pasar de listo contigo.

La próxima vez que oigas que «solo usamos el 10% del cerebro», o frases del tipo «si te tragas una pepita de manzana te crece un árbol en la barriga», ten a mano este libro, porque las dos afirmaciones son falsas. Siempre ocurre: hay un listo de visita, o tienes un colega sabiondo que se saca datos de la manga. ¡Eso se acabó!

¿Verdadero o falso?

Aquí tienes material para echar por tierra algunas patrañas, pero también la prueba de que hay verdades que resultan difíciles de creer… pero sí, son verdades. Descubrirás curiosidades increíbles sobre el cuerpo humano, la historia (los cascos vikingos no llevaban cuernos) o el reino animal (¡solo pican los mosquitos hembra!), y podrás descartar para siempre esas creencias que la gente acepta sin pensar (¿que un rayo no cae dos veces en el mismo lugar? No te lo creas. Hay mucho que aprender en un universo que nunca dejará de sorprenderte. Por cierto: ¿sabes qué te pasaría si cayeras en un agujero negro? Sufrirías un proceso fulminante conocido como espaguetización. Tranquilo, es muy improbable que te suceda… pero vale la pena saberlo.