En estas fechas, en los escaparates de muchas pastelerías aparecen las clásicas Monas de Pascua (desde las más sencillas hasta las más espectaculares) y, por supuesto, esos huevos de chocolate que solo con verlos ya se nos hace la boca agua. Para que esta Semana Santa sea diferente y puedas ponerle el toque más dulce a la casa, te vamos a enseñar a preparar unos riquísimos huevos de Pascua. Ya verás, seguro que con esta receta te acabas chupando los dedos.

Antes de empezar

Para elaborar los huevos de Pascua, podemos utilizar moldes con forma de huevo, o bien huevos de gallina que vaciaremos cuidadosamente y rellenaremos de chocolate. En esta ocasión, vamos a explicar cómo hacerlos con moldes.

Cosas que vamos a necesitar

  • Moldes de huevo de distintos tamaños
  • 1 kg de chocolate para fundir
  • 15 g de mantequilla

Crea huevos de Pascua en tres sencillos pasos

Paso 1

Para empezar, es muy importante que limpies bien los moldes con un paño húmedo. Piensa aue todo lo que haya en el molde dejará después una marca en la superficie del chocolate.

Paso 2

Corta el chocolate para fundir en trozos pequeños y ponlo con la manetquilla en un cazo, a fuego lento. Ve removiendo hasta que esté deshecho y homogéneo, pero sin dejar que tome demasiada temperatura. Llena los moldes con el chocolate y extiéndelo para que cubra toda su superficie. Puedes ayudarte de un pincel para cubrir bien todos los rincones, y asegúrate de que la capa de chocolate no sea muy delgada.

Paso 3

Pon los moldes con chocolate en la nevera para que se enfríen (nunca en el congelador). Cuando veas que el chocolate se ha endurecido un poco, retira los moldes de la nevera y ponlos boca abajo encima de papel de horno. Si la cobertura de chocolate está templada, al levantar el molde se desprenderá con facilidad. Para pegar las dos cáscaras de chocolate entre sí, colócalas boca abajo encima de algo levemente caliente; cuando los bordes se deshagan un poquito, júntalos con cuidado.

¡Hala! ¡A comer huevos de Pascua! Aunque, ojo: no te pases que luego te empachas. Mmm, pero es que están tan ricos…