En verano, a veces tenemos la oportunidad de hacer algo que casi nunca podemos hacer el resto del año: jugar por la noche. Si estamos en el campamento, en un camping, o simplemente en algún parque con los amigos, tenemos la posibilidad de llevar a cabo uno de los juegos infantiles más divertidos de todos los tiempos. Se trata del juego de la sardina. No, no consiste en comer sardinas sin parar. Sigue leyendo y te explicamos cómo jugar.

Juegos infantilesEl juego de la sardina es como el juego del escondite pero al revés. Una persona tiene que esconderse mientras los demás cuentan hasta 20 con los ojos cerrados. Quien encuentre primero a la persona que se ha escondido, se tiene que esconder con ella. En el mismo sitio. Y así progresivamente: quien los encuentre se tiene que ir sumando al grupo, hasta que estén tan apretados en el mismo escondite que parezcan una lata de sardinas. La última persona que encuentre al grupo será la primera en esconderse en la siguiente ronda.

Si juegas de noche, se puede hacer con linternas. Ya se sabe que el juego del escondite por la noche da un poco de miedo. Pero la ventaja del juego de la sardina es que, salvo al principio, los que se esconden lo hacen siempre acompañados, y eso resulta más divertido. Aunque para divertido, si consigues reunir a más de 10 amigos para jugar: eso significará que, al final, tendréis que encontrar un lugar en el que os podáis esconder 9 personas a la vez. ¿No es de risa?

Hala, pues con bocata de sardinas o sin él, ya puedes convencer a tus amigos para quedar esta noche a jugar al juego de la sardina.