¿Quién ha entrado a robar en la joyería?

La detective del ADN

Acaban de dar el aviso de un importante robo. Este será el primer caso de una joven detective y no parece fácil: por desgracia, el ladrón no dejó en la escena del crimen una tarjeta de visita con su nombre y dirección, pero tal vez sí dejase algo que sería igual de útil: restos de ADN. Son muchos los tipos de pistas que entran en juego en la investigación de un delito: las declaraciones de los testigos oculares, las grabaciones de las cámaras de seguridad o las huellas dactilares, por nombrar solo algunos. Sin embargo, a veces estos indicios son poco fiables, o no concluyentes o, simplemente, no se dispone de ellos. En ese caso, el detective puede recurrir a una herramienta que resulta cara aunque suele ser más útil: la identificación del ADN. Pero ¿qué es el ADN, y cómo puede ayudar a resolver un delito? Si quieres resolver todas estas cuestiones, necesitas a la detective del ADN.

La detective del ADN

La detective del ADN descifra para ti el misterio de nuestro mapa genético. A través de un lenguaje sencillo, descubrirás cómo funciona el código que dicta las instrucciones a nuestras células. Te sorprenderá saber cómo funcionan los cromosomas, qué son las mutaciones y por qué nacen hermanos
gemelos… ¡y verás cosas tan alucinantes como la posibilidad de clonar un mamut, a lo Parque Jurásico!

¡Y tú que pensabas que la ciencia era aburrida! Ya te puedes ir buscando un gorrete a lo Sherlock Holmes porque con la detective del ADN vas a comprobar que tú también eres astuto como un sabueso. ¡Vamos, que no se te pasa una pista!