Rick Riordan, el autor de la popular saga de Percy Jackson y el ladrón del rayo, abandona la mitología griega para sumergirse en las más fascinantes leyendas del norte. Dioses, vikingos, valquirias y todo tipo de seres extraordinarios son los protagonistas de Magnus Chase y los dioses de Asgard. La espada del tiempo, una novela que combina la fantasía con las aventuras y que ya se encuentra entre nuestros libros recomendados.

Magnus ChaseMagnus Chase y los dioses de Asgard. La espada del tiempo es lo nuevo del gran Rick Riordan. La historia la protagoniza Magnus, un chico con problemas que se ha criado en las calles de Boston huyendo tanto de la policía como de los ladrones. Lo que no tiene ni idea es de que, en realidad, él es el hijo de un mítico dios nórdico. Los mitos vikingos se han hecho realidad y se preparan para la Gran Guerra.

¿Te apetece leer un extracto de esta espectacular novela?

Me llamo Magnus Chase. Tengo dieciséis años. Esta es la historia de cómo mi vida fue de mal en peor después de matarme.

El día empezó con bastante normalidad. Estaba durmiendo en la acera debajo de un puente del jardín público cuando un tipo me despertó de una patada y me dijo:

—Vienen a por ti.

Por cierto, durante los dos últimos años he vivido en la calle.

Algunos pensaréis: «Oh, qué pena». Otros pensaréis: «¡Ja, ja, menudo pringado!». Pero, si me vierais en la calle, el noventa y cinco por ciento de vosotros pasaríais de largo como si fuera invisible. Rezaríais por que no os pidiera dinero. Os preguntaríais si soy mayor de lo que aparento, porque un adolescente no estaría envuelto en un apestoso saco de dormir, durmiendo a la intemperie en Boston en pleno invierno. «¡Alguien debería ayudar a ese pobre chico!»

Luego seguiríais andando.

En fin. No necesito vuestra compasión. Estoy acostumbrado a que se rían de mí. Estoy más que acostumbrado a que hagan como si no existiera. Pasemos a otra cosa.

El vagabundo que me despertó se llamaba Blitz. Como siempre, tenía pinta de haber atravesado un huracán de basura. Su tieso pelo moreno estaba lleno de pedazos de papel y ramitas. Su cara era del color del cuero de una silla de montar y estaba moteada de hielo. Su barba se rizaba en todas las direcciones. Llevaba los bajos de la trinchera cubiertos de nieve y los arrastraba alrededor de los pies —Blitz medía un metro sesenta y cinco—, y tenía los ojos tan dilatados que sus iris eran solo pupila. Su expresión de alarma permanente hacía que pareciera que fuese a gritar en cualquier momento.

Me quité las legañas de los ojos parpadeando. La boca me sabía a hamburguesa del día anterior. En el saco de dormir se estaba calentito, y no tenía ganas de salir.

—¿Quién viene a por mí?

—No estoy seguro. —Blitz se frotó la nariz; se la había roto tantas veces que la tenía en zigzag, como un relámpago—. Están repartiendo hojas con tu nombre y tu foto.

Esto es solo el principio: los dioses vikingos han despertado. Magnus tiene en sus manos el secreto que puede detener el fin del mundo. Pero ese mismo secreto también puede destruirle. ¡No te pierdas Magnus Chase y los dioses de Asgard. La espada del tiempo!