El otro día llegó Ed muy preocupado a la redacción de Tu Círculo. Nos contó que por la noche había oído unos ruidos muy extraños en la casa de al lado. Empezó a imaginar que su vecino era un monstruo y no pudo pegar ojo. Tor le ha quitado importancia al asunto, aunque le ha aconsejado que haga las tres pruebas definitivas para saber si su vecino es un monstruo o no. Y hemos decidido explicarte cómo hacer estas pruebas por si algún día tienes dudas de que tu vecino sea un monstruo.

Antes de nada, hay que recordar que los monstruos suelen estar siempre ligados a la literatura. Por ejemplo, por las obras mitológicas griegas desfilaron criaturas terroríficas como el minotauro, el cíclope o la espantosa hidra de múltiples cabezas. ¡Aarrrgh! A partir de entonces, monstruos han aparecido en muchos libros, sobre todo en libros infantiles. Pero ¿existen? Parece ser que no. Pero si tú sospechas que tu vecino es un monstruo, realiza estas tres pruebas infalibles para salir de dudas.

Prueba Nº1: Escucha tras la puerta

Cuando salgas de casa y, sin que nadie se de cuenta, pega un momento la oreja a la puerta del vecino y permanece un momento a la escucha. Si oyes que está viendo la tele tan pancho, descarta que se trate de un monstruo. Si, por el contrario, escuchas gruñidos extraños… empieza a sospechar.

Prueba Nº 2: Las flores no engañan

Hay una forma muy sencilla de saber si tenemos un monstruo cerca o no: las flores. No se sabe muy bien por qué, cuando un monstruo pasa cerca de una flor, esta se queda mustia inmediatamente. Así que, pídele a mamá prestada una maceta en la que hayan crecido algunas flores y déjala de forma despistada junto a la puerta del vecino. Si en cuestión de pocas horas, las flores están mustias… ¡empieza a prepararte para lo peor!

Prueba Nº 3: El espejo no deja dudas

Si tus sospechas no han hecho más que aumentar, tienes que jugártela con la prueba definitiva. Consigue un espejo pequeño y colócalo delante de la puerta de tu vecino. Después, llama al timbre y sal corriendo tan rápido como puedas. Si desde la distancia oyes cómo se abre la puerta y nada más, ya puedes estar tranquilo. Tu vecino es totalmente normal. Quizá un poco feo… Pero si después de abrir la puerta, escuchas un grito: ahí hay monstruo encerrado. ¿Por qué? Pues porque los monstruos son tan horrorosos que cuando se ven reflejados en un espejo no pueden evitar gritar de espanto.

Una lectura imprescindible

Colección Un paso adelanteJem y Scout son dos hermanos que viven junto a su padre, el íntegro abogado Atticus Finch, en un pequeño pueblo del sur de Estados Unidos llamado Maycomb. Con la ayuda de otro niño, Dill, que está pasando allí las vacaciones, empiezan a investigar la extraña existencia de un vecino llamado «Boo» Radley, un tipo que nunca sale de su casa y sobre el que se cuentan cosas espantosas. ¿Será un ser monstruoso?

Jem y Scout son los protagonistas de Matar un ruiseñor, una formidable novela sobre el final de la inocencia escrita por la autora estadounidense Harper Lee. Se trata de un libro maravilloso pero solo recomendado para aquellos lectores más veteranos que empiezan ya a estar un poco cansados de las novelas fantásticas. Por eso, Matar un ruiseñor forma parte de una colección llamada Un paso adelante, en la que también encontrarás otros grandes títulos de la literatura, como Un mundo feliz, De ratones y hombres o Buenos días, tristeza.