Lobezno, Tormenta, el profesor Xavier… los integrantes del grupo X-Men regresan al cine con una nueva aventura. Pero esta vez no lo hacen solos. Les acompañan sus versiones más jóvenes vistas en X-Men: Primera Generación. ¿Cómo es posible? ¿Un mismo superhéroe en su versión joven y madura luchando al mismo tiempo? Todo es posible en X-Men. Días del futuro pasado. Eso sí, agárrate bien a la butaca porque la película es absolutamente explosiva.

X-Men posterX-Men días del futuro pasado nos plantea un argumento muy interesante. La especie mutante está al borde de su desaparición. Extraños intereses provocan que los mutantes puedan convertirse en cosa del pasado en cualquier momento. Para evitarlo, los X-Men tienen que llevar un ambicioso y arriesgado plan: viajar en el tiempo para colaborar con sus propias identidades en su juventud y tratar de desentramar la terrible conspiración.

En la película volvemos a ver en acción a Charles Xavier, el telépata más poderoso del mundo, que ha visto la raza mutante extinguirse lentamente, y que decide llevar a sus X-Men a la batalla más importante, tanto en el presente como en el pasado. También a su famosos rival, Magneto, uno de los mutantes más poderosos de la tierra, el «maestro del magnetismo», que ha estado en desacuerdo con el Profesor X y los X-Men durante décadas. Pero con la aniquilación mutante en el horizonte, las viejas rencillas pueden tener que dar paso a nuevas alianzas.

El poder de Lobezno

Pero el gran protagonista de X-Men. Días del futuro pasado vuelve a ser Lobezno. El actor Hugh Jackman ha interpretado el personaje de Lobezno en siete ocasiones a lo largo de 14 años, algo que él describe como un «regalo excepcional y extraordinario». Es el personaje que ha definido su carrera pero que nunca lo ha limitado como actor. Jackman conoce a Lobezno mejor que nadie. Así describe su papel en la película: «Logan se ve a sí mismo, por primera vez en mucho tiempo, como parte del equipo de los X-Men. Ha aceptado que la ira es su mejor arma. Ahora es un guerrero en paz consigo mismo. Siendo el único mutante con capacidad de curarse a sí mismo, Logan se ofrece voluntario para retroceder en el tiempo a fin de evitar el Apocalipsis de los mutantes al que se enfrentan los X-Men del futuro».

La Casa Blanca se traslada a Canadá

X-MenLa Casa Blanca es la popular residencia del Presidente de Estados Unidos y está en Washington D.C.  Bueno, hasta el rodaje de X-Men. Días del futuro pasado. La película se rodó a partir del 15 de abril de 2013 en Montreal (Quebec, Canadá). Concretamente en Mel’s Cité du Cinema, unos estudios de 11 hectáreas situados en la Isla de Montreal, desde donde se domina el río San Lorenzo. Entre otros inmensos decorados, allí se reconstruyó el césped exterior de la Casa Blanca, donde se desarrolla la batalla culminante de la película. Las paredes del decorado se cubrieron con una inmensa tela verde, sobre la que se proyectaban imágenes del auténtico exterior de la Casa Blanca durante el rodaje con los actores. Un truco que en el cine te resultará imposible de descubrir.

¿Sabías que…?

Para X-Men. Días del futuro pasado, se tuvo un especial cuidado a la hora de elegir los elementos de decoración y vestuario más significativos de cada época. Por ejemplo, los realizadores diseñaron la versión antigua de la silla de ruedas de Xavier para plasmar en ella las que ya habían existido en el universo de X-Men; y para la versión del futuro, llegaron a la conclusión de que la silla ya no necesitaba ruedas sino que podría, en vez de ello, moverse usando fuerza magnética. Así surgió la silla de ruedas más futurista vista hasta ahora en la pantalla.